En ésta semana estuve pensando algunas cosas entre lo que puede estar mal o bien y creo tener algunas conclusiones que me gustaría compartir con ustedes.
- El bien es todo aquello ¿Agradable?, comer, dormir, enamorarse. Son cosas buenas, pero el bien es en éste caso el fin último. Luego pensé que el bien sería todo aquello que deseamos y a donde queremos llegar aunque suena más bien como una meta. Me alimento para vivir, no vivo para alimentarme.. (aunque algunas veces ya lleno y hay helado es más por el gusto que por la necesidad).
- Entonces el bien no puede ser todo aquello que quiero o deseo; eso puede ser una meta.
- Por otro lado lo que yo quiero no siempre otra persona lo puede considerar bueno.
- Por ello, el bien entonces se puede traducir en felicidad. Creo que ésto lo decía Aristoteles.
- Pero la felicidad poco depende de nuestro estado de ánimo y ésto lo digo porque algo tan deseado y que pocas personas dicen ser felices siempre ven con optimismo cuando están tristes o molestas. La alegría no es felicidad, pero la felicidad trae como consecuencia alegría.
- Estar triste no es estar infeliz, entonces la felicidad se podría traducir como paz.
- La paz es todo lo contrario al odio, egoísmo, soberbia y todas las formas que atentan contra la vida.
- La carta a los romanos nos dice en 12,12 "Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. "
- Todo ésto podría traducirse en paz.
- Paz que se obtiene gratuitamente de la esperanza, paciencia y perseverancia en la oración que es tratar de amistad con quien sabemos nos ama.
- Todo ésto suena muy bien. Pero ¿Qué pasa cuando somos victimas del mal?; Un atraco, una madre que le da temor salir a la esquina, un hijo que cobra venganza, unas personas con poder que te obligan a pensar como ellos, los hijos de la calle que con dolor piden en las avenidas formando parte del entorno como un objeto más a los que muchos ya están acostumbrados a ver. Alguien que comió de tus frutos, es fácil maldecir, es fácil buscar culpables para tapar la mediocridad o la impotencia de mi actuación.
- Pero por más duro que sea el ataque, el mal siempre vendrá vestido de muchas formas, de niños abusados, de hambrunas, de personas que viven azotadas por la violencia familiar y social, crucificados en el dolor de muchos que no tienen oportunidades de hacer lo que les gusta. Relegados y silenciados por los poderosos y soberbios que creen tener la solución en sus manos. En las madres ignoradas por sus hijos mal agradecidos, o en los hijos faltos de afecto y que nunca fueron enseñados a amar. Cristo sufre en nosotros. Y si alguno pregunta ¿Qué ha hecho Dios por mí?, creo que nunca le pareció suficiente el hecho de que dio su vida en la cruz para pagar el oprobio de no optar por el intento de ayudar al prójimo.
- Sí alguien quiere ver para creer entonces de seguro ya tiene un ídolo al que puede ir y adorar, pero nunca le será suficiente porque a diferencia de un ídolo que puedo ver a Dios que no puedo ver se puede manifestar en el amar y ayudar al prójimo.
- Tan solo por empezar por el rechazo a todo pensamiento que vaya en contra de la vida ya hemos ganado una batalla; ¿Cuantos de nosotros hemos pensado en matar al que violó o asesinó al inocente?, o aquel con duro esfuerzo ganó su dinero y le fue quitado por alguien que consideró más fácil robar que trabajar y le ha prometido venganza.
- Ya por último, de la cara como venga el mal les dejo con Romanos 12,21 "No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien. "
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